Credo Patriótico

        Los grandes valores

      1. Creemos que el espíritu humano evoluciona natural e indefinidamente hacia la conquista de niveles superiores de conciencia y de convivencia social.
      2. Creemos en el amor, la vida, la libertad como valores superiores.
      3. Creemos en la fraternidad, la justicia social y la solidaridad como valores sociales primarios.
      4. Creemos en la igualdad entre todos los seres humanos, sin distingos de género, etnia, cultura, religión, condición económica, nacionalidad o preferencia sexual.
      5. Creemos que la igualdad es un camino, no un destino.
      6. Creemos que un orden social superior se construye con base en la solidaridad, no en la codicia, sin altruismo no habría fenómeno social.
      7. Creemos que la civilización ha sido más el producto de la cooperación que de la competencia.
      8. Creemos que la paz y la felicidad son producto del servicio a los demás.
      9. Creemos en la total igualdad entre mujeres y hombres como condición vital de un orden justo.
      10. Creemos en una nueva conciencia como factor desencadenante del cambio.
      11.  

        El marco conceptual

      12. Creemos en las grandes reservas espirituales de nuestra nación para escoger su destino colectivo y construir su propia utopía.
      13. Creemos en la poesía, la música y el arte en general, como manifestaciones del alma y la belleza, necesarias para generar la fuerza espiritual de un orden más elevado.
      14. Creemos en una participación protagónica de la mujer en la vida social, para equilibrar una cultura enferma de machismo y patriarcalismo, fuentes primarias de las demás formas de dominación.
      15. Creemos en el culto a la verdad como forma de acabar con toda corrupción.
      16. Creemos que la vigencia de las ideas se refleja en la conducta de quienes las promueven.
      17. Creemos que la única manera de crear justicia es viviéndola uno mismo.
      18. Creemos en el liderazgo para servir, no en servir a los líderes.
      19. Creemos en la libertad de conciencia y en el derecho de los ciudadanos a la información.
      20. Creemos en la responsabilidad ciudadana como condición básica de un orden social ascendente.
      21. Creemos que un orden social superior se nutre de la coherencia social creada por la perfecta complementariedad entre el individuo y la sociedad.
      22. Creemos en la visión integrada de la realidad, pues la visión fragmentada ha generado exclusión, conflicto y luchas permanentes por el poder y la riqueza.
      23. Creemos en una transformación educativa como base de la gran revolución mental y espiritual necesaria para crear un nuevo paradigma social.
      24. Creemos que la cohesión social implica igualdad, bienestar, esperanza compartida, identidad social, solidaridad y armonía con el medio natural.
      25. Creemos que solo la búsqueda de la cohesión social y el bienestar del mayor número pueden legitimar el poder político y garantizar la gobernabilidad.
      26. Creemos que la prosperidad se logra a través de la búsqueda de la igualdad, la educación, la salud, la paz, el arte, la cultura y el equilibrio ecológico, y no por la estimulación económica materialista.
      27. Creemos que el beneficio personal solo puede realizarse plenamente junto al beneficio de los demás.
      28. Creemos que el bienestar general es producto del quehacer colectivo, no sólo de las acciones de la administración pública o de la eficiencia empresarial.
      29. Creemos en el derecho a la alimentación como condición indisputable del derecho a la vida.
      30. Creemos que ningún interés particular puede estar por encima del bien común.
      31. Creemos que no existen fórmulas políticas ni económicas de aplicación universal, pues la cultura limita los dictados dogmáticos.
      32. Creemos que el haber colocado a la codicia como el valor económico esencial ha producido el actual caos político, económico y ambiental.
      33. Creemos que estamos viviendo los estertores de una cultura materialista e inhumana que muestra su decadencia en la corrupción, la neurosis, las drogas, el crimen y la destrucción ambiental.
      34. Creemos que nuestra democracia está enferma de corrupción, centralismo, burocratismo, clientelismo, fraudes, incapacidad, ineficiencia y anemia fiscal.
      35. Creemos que los principales problemas de la humanidad nacen de la creciente concentración inmoral e ineficiente de poder y riqueza.
      36. Creemos en la unidad de toda la humanidad y en la organización política a través de naciones soberanas articuladas para el bien común.
      37.  

        El marco político

      38. Creemos en la búsqueda de un gran acuerdo político y social para reformar el Estado y la Constitución Política, y construir así una nueva democracia.
      39. Creemos en que más que un cambio de gobierno, es necesaria una gran transformación en todos los órdenes de la vida social, para recuperar la dignidad nacional y la vía costarricense arrasada por la vanidad, la codicia y la degeneración política.
      40. Creemos que el pueblo de Costa Rica manifiesta una clara aspiración al cambio.
      41. Creemos en la mayor distribución de poder en todos los órdenes de la sociedad y la cultura.
      42. Creemos en una democracia que sea el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
      43. Creemos que una democracia radical y participativa es la cuna de una nueva cultura social.
      44. Creemos que los problemas de la democracia se arreglan con más democracia.
      45. Creemos que la libertad no es posible si hay concentración de poder.
      46. Creemos en el servicio social y en el trabajo comunal voluntario.
      47. Creemos en la defensa del patrimonio nacional, en la propiedad colectiva de los bienes comunes y en el carácter social de todos los servicios públicos.
      48. Creemos en la descentralización, el fortalecimiento de los municipios y de la comunidad.
      49. Creemos que el centralismo burocrático enfermo será sustituido por un Estado plenamente democrático, capaz de suscitar una participación ciudadana en todos los ámbitos del quehacer cotidiano.
      50. Creemos en la responsabilidad irrenunciable del Estado ante la salud pública.
      51. Creemos en una América Latina libre, unida y fuerte, en marcha hacia un nuevo proceso de desarrollo humano y ecológico, basado en su esencia histórica y cultural.
      52.  

        El marco económico

      53. Creemos que en la conveniencia de exaltar el trabajo físico e intelectual como un componente esencial de la condición humana.
      54. Creemos que el conocimiento es patrimonio de toda la humanidad.
      55. Creemos en el desarrollo humano, no en el engañoso crecimiento económico.
      56. Creemos que las ideas vigentes de crecimiento y desarrollo económico son conceptos gastados, generadores de las grandes amenazas de hoy.
      57. Creemos en crear conceptos distintos de riqueza y progreso, vinculados al bienestar general y al equilibrio natural, como la base de una nueva economía.
      58. Creemos en la rectoría del Estado democrático como instrumento social de regulación económica, para evitar los desvaríos del mercado y los abusos del poder económico.
      59. Creemos en un reordenamiento fiscal equitativo que garantice la capacidad del Estado para cumplir con decoro su responsabilidad.
      60. Creemos en el cooperativismo, en la economía social y en la democracia económica.
      61. Creemos en la necesidad urgente de una mejor distribución de la riqueza y el ingreso, pues la equidad debe ser atributo ineludible de la prosperidad.
      62. Creemos en distribuir adecuadamente los aumentos en la productividad.
      63. Creemos en el empresario consciente que actúa con responsabilidad social y ecológica.
      64. Creemos en el fomento y la defensa de las pequeñas empresas.
      65. Creemos en la seguridad alimentaria y la defensa del pequeño productor agrícola.
      66. Creemos en la libertad de organización independiente de todos los trabajadores.
      67. Creemos en el mejoramiento de las formas de crear un patrimonio personal del trabajador.
      68. Creemos en una nueva política económica que coloque al bienestar colectivo como objetivo esencial, fortalezca el aparato productivo nacional, proteja la naturaleza y distribuya mejor la riqueza.
      69. Creemos que la maximización del crecimiento humano, no en la maximización del lucro, como estrategia integral.
      70. Creemos que en lugar de aceptar los índices económicos usuales, deben usarse nuevos instrumentos como el Índice General de Bienestar y el de Crecimiento Humano.
      71. Creemos que la crisis económica mundial muestra los peligros de la globalización neoliberal, con efectos desastrosos en la energía, la provisión de alimentos, en la generación de más pobreza y caos ambiental.
      72. Creemos que la política económica neoliberal ha concentrado la riqueza, ha debilitado el aparato productivo y se sostiene sobre la base de vender nuestro país a pedazos.
      73.  

        Una cultura para la vida

      74. Creemos que la idea de la ecología profunda es la opción correcta al crecimiento económico ilimitado e insostenible, base de la decadente cultura económica consumista.
      75. Creemos en una conciencia ecológica capaz de proyectar su razón integral a la política y la economía.
      76. Creemos en una sociedad frugal capaz de disfrutar la abundancia con mesura y sobriedad.
      77. Creemos en la defensa radical de nuestra biodiversidad y nuestras riquezas naturales.
      78. Creemos que mientras miles de millones de seres humanos viven en la absoluta privación, el consumo de los más privilegiados ha rebasado ya la capacidad del planeta.
      79. Creemos en una nueva cultura energética basada en la energía solar.
      80. Creemos en una gran cruzada mundial para acometer el peligro del Cambio Climático.

      ¡¡¡De Pie Costa Rica!!!